Amado Jose Cruz
Durante
el segundo periodo algunos de los temas que hemos visto han sido:
CONFLICTOS BELICOS DEL SIGLO XX
El siglo XX fue sin duda el más sangriento de
la historia de la humanidad. La primera mitad del siglo estuvo caracterizada
por las dos guerras mundiales (1914-1918 y 1939-1945), en las cuales el
impresionante avance tecnológico alrededor del desarrollo de armas cada vez más
letales tuvo como resultado un grado de violencia desconocida hasta entonces.
En estos años surgieron las armas de
destrucción masiva que, siendo inicialmente químicas, evolucionaron hasta
llegar a los artefactos nucleares de Hiroshima y Nagasaki. Durante los últimos
cincuenta años el mundo vivió la llamada Guerra Fría, en la cual las naciones
se dividieron en dos bloques liderados por la OTAN (1949) y el Pacto de
Varsovia (1955) que, no estando dispuestos a enfrentarse en una guerra-
nuclear, dirimieron sus intereses en los países periféricos. Hasta la caída del
Muro de Berlín (1989), la guerras revolucionarias y de descolonización fueron
una constante, dando lugar al surgimiento de lo que más tarde se conocería como
Conflictos de Baja Intensidad.
La historia de fines de siglo permite
visualizar dos tendencias bien marcadas en la evolución del conflicto. Por un
lado, las asimetrías tecnológicas resultarán decisivas en su definición. El
conflicto armado internacional en que participen las potencias de primer orden
estará caracterizado por la “precisión quirúrgica” de las operaciones
militares.
La Guerra de Malvinas, y las más recientes del
Golfo y Kosovo, demostraron que quienes poseen el desarrollo tecnológico de
última generación detentaron el poder necesario para triunfar casi sin pérdidas
humanas y en poco tiempo.
Por otro lado, aquellos que no pueden acceder
a dichas tecnologías deberán emplear los medios tradicionales, debiendo
recordarse que algunos estados no cuentan siquiera con medios del tipo de los
que se emplearon en la Segunda Guerra Mundial. No faltarán otros que buscarán
equilibrar esa asimetría repotenciando viejos métodos, como la guerrilla o el
terrorismo, pero con nuevos medios, tales como armas de destrucción masiva de
origen químico, bacteriológico o nuclear. El mundo, además, se ha vuelto más
complejo.
Se ha incrementado el número y tipo de actores
internacionales. Fenómenos como el terrorismo, las narco acciones o el crimen
organizado, entre otras amenazas, han alcanzado un nivel de desarrollo que, en
algunos casos, pone en peligro la seguridad misma de las naciones involucradas.
Para hacer aún más complejo este cuadro de situación, las armas nucleares están
no sólo en manos de las potencias mundiales sino también en poder de otros
estados.
El progreso que trajo el siglo XX no ha dado
respuestas a los problemas esenciales del hombre y la sociedad. El conflicto
armado, lejos de desaparecer o regularse, sólo ha ampliado la gama de actores y
herramientas. Al decir del general Eric de la Maisonneuve, estamos ante la
“metamorfosis de la violencia”.
Algunos de estos conflictos explicados
detalladamente son:
LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL
La Primera Guerra Mundial, también conocida
como Gran Guerra, fue una confrontación bélica, ocurrida principalmente en
Europa, que empezó el 28 de julio de 1914 y finalizó el 11 de noviembre de
1918, cuando Alemania aceptó las condiciones del armisticio. Tras seis meses de
negociaciones en la Conferencia de Paz de París, el 28 de junio de 1919 los
países aliados firmaron el Tratado de Versalles con Alemania, y otros a lo
largo del siguiente año con cada una de las potencias derrotadas. Más de nueve
millones de combatientes y siete millones de civiles perdieron la vida (1% de
la población mundial)67, una cifra extraordinariamente elevada, dada la
sofisticación tecnológica e industrial de los beligerantes. Está considerado el
quinto conflicto más mortífero de la historia de la Humanidad. Tal fue la
convulsión que provocó la guerra, que allanó el camino a grandes cambios
políticos, incluyendo numerosas revoluciones con un carácter nunca antes visto
en varias de las naciones involucradas.
Recibió el calificativo de mundial, porque en
ella se vieron involucradas todas las grandes potencias industriales y
militares de la época, divididas en dos alianzas opuestas. Por un lado se
encontraba la Triple Alianza, formada por las Potencias Centrales: el Imperio
alemán y Austria-Hungría. Italia, que había sido miembro de la Triple Alianza
junto a Alemania y Austria-Hungría, no se unió a las Potencias Centrales, pues
Austria, en contra de los términos pactados, fue la nación agresora que desencadenó
el conflicto. Por otro lado se encontraba la Triple Entente, formada por el
Reino Unido, Francia y el Imperio ruso. Ambas alianzas sufrieron cambios y
fueron varias las naciones que acabarían ingresando en las filas de uno u otro
bando según avanzaba la guerra: Italia, el Imperio del Japón y Estados Unidos
se unieron a la Triple Entente, mientras el Imperio otomano y el Reino de
Bulgaria se unieron a las Potencias Centrales. En total, más de 70 millones de
militares, de los cuales 60 millones eran europeos, se movilizaron y
combatieron en la entonces guerra más grande de la historia.
Aunque el imperialismo que venían
desarrollando desde hacía décadas las potencias involucradas fue la principal
causa subyacente, el detonante del conflicto se produjo el 28 de junio de 1914
en Sarajevo con el asesinato del archiduque Francisco Fernando de
Austria.1819 Su verdugo fue Gavrilo Princip, un joven nacionalista serbio. Este
suceso desató una crisis diplomática cuando Austria-Hungría dio un ultimátum al
Reino de Serbia y se invocaron las distintas alianzas internacionales forjadas
a lo largo de las décadas anteriores. En pocas semanas, todas las grandes
potencias europeas estaban en guerra y el conflicto se extendió a muchas otras
áreas geográficas.
El 28 de julio, los austrohúngaros iniciaron
las hostilidades con el intento de invasión de Serbia. Mientras Rusia se
movilizaba, Alemania invadió Bélgica, que se había declarado neutral, y
Luxemburgo en su camino a Francia. La violación de la soberanía belga llevó al
Reino Unido a declarar la guerra a Alemania. Los alemanes fueron detenidos por
los franceses a pocos kilómetros de París, iniciándose una guerra de desgaste
en las que las líneas de trincheras apenas sufrirían variación alguna hasta
1917. Este frente es conocido como Frente Occidental. En el Frente Oriental, el
ejército ruso logró algunas victorias frente a los austro-húngaros, pero fueron
detenidos por los alemanes en su intento de invadir Prusia Oriental. En
noviembre de 1914, el Imperio otomano entró en la guerra, lo que significó la
apertura de distintos frentes en el Cáucaso, Mesopotamia y el Sinaí. Italia y
Bulgaria se unieron a la guerra en 1915, Rumania en 1916 y Estados Unidos en
1917.
Tras años de relativo estancamiento, la guerra
empezó su desenlace en marzo de 1917 con la caída del gobierno ruso tras la
Revolución de Febrero y la firma de un acuerdo de paz entre la Rusia
revolucionaria y las Potencias Centrales después de la Revolución de Octubre,
en marzo de 1918. El 4 de noviembre de 1918, el Imperio austrohúngaro solicitó
un armisticio. Tras una gran ofensiva alemana a principios de 1918 a lo largo
de todo el Frente Occidental, los Aliados hicieron retroceder a los alemanes en
una serie de exitosas ofensivas. Alemania, en plena revolución, solicitó un
armisticio el 11 de noviembre de 1918, poniendo fin a la guerra con la victoria
aliada.
Tras el fin de la guerra, cuatro grandes
imperios dejaron de existir: el alemán, el ruso, el austrohúngaro y el otomano.
Los Estados sucesores de los dos primeros perdieron una parte importante de sus
antiguos territorios, mientras que los dos últimos se desmantelaron. El mapa de
Europa y sus fronteras cambiaron completamente y varias naciones se
independizaron o se crearon. Al calor de la Primera Guerra Mundial también se
fraguó la Revolución rusa, que concluyó con la creación del primer Estado
autodenominado socialista de la historia, la Unión Soviética. Se fundó la
Sociedad de Naciones, con el objetivo de evitar que un conflicto de tal
magnitud se repitiese; sin embargo, dos décadas después estalló la Segunda
Guerra Mundial. Entre sus razones se pueden señalar: el alza de los
nacionalismos, una cierta debilidad de los Estados democráticos, la humillación
sentida por Alemania tras su derrota, las grandes crisis económicas y, sobre
todo, el auge del fascismo.
LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
El gobierno de Hitler tenía como meta la
adquisición de un gran imperio nuevo que le proveyera “espacio vital”
(Lebensraum) in Europa oriental. Hitler calculó que la realización de la
hegemonía alemana en Europa exigiría la guerra.
Después de asegurar la neutralidad de la Unión
Soviética (con el pacto de no-agresión entre Alemania y la URSS), Alemania
desató la Segunda Guerra Mundial con la invasión de Polonia el 1 de septiembre
de 1939. Gran Bretaña y Francia respondieron con la declaración de guerra
contra Alemania el 3 de septiembre. El 9 de abril de 1940, las fuerzas alemanas
invadieron Noruega y Dinamarca, y en mayo de 1940, Alemania empezó el asalto de
Europa occidental. La Unión Soviética ocupó los estados del Báltico en junio de
1940, y los anexó en agosto de 1940. Italia, miembro del Eje, entró en la
guerra en junio de 1940. Desde el 13 de agosto hasta el 31 de octubre de 1940,
la aviación nazi atacó a Inglaterra en la campaña conocida como la “Batalla de
Inglaterra”.
Después de dominar los Balcanes con la
invasión de Yugoslavia y Grecia el 6 de abril de 1941, Alemania invadió la
Unión Soviética el 22 de junio de 1941, en una violación directa del pacto
alemán-soviético. En junio y julio de 1941, los alemanes también ocuparon los
estados del Báltico. Stalin, el líder soviético, se convirtió en un líder
importante del grupo aliado, junto con el presidente de los EE.UU., Franklin
Delano Roosevelt, y el primer ministro de Gran Bretaña, Winston Churchill. El 7
de diciembre de 1941, Japón (uno de las potencias del Eje) bombardeó Pearl
Harbor, Hawai. Los Estados Unidos inmediatamente declararon la guerra a Japón.
El 11 de diciembre, Alemania y Italia declararon la guerra a los Estados
Unidos.
Empezando con la llegada en 1942 de las tropas
americanas a África del norte, los Aliados obtuvieron una cantidad de victorias
militares. El 2 de febrero de 1943, el 6º Ejército alemán se rindió a los
soviéticos en Stalingrado. En septiembre, los Aliados invadieron Italia, que se
rindió el 8 de septiembre, pero Mussolini estableció un régimen fascista en
Italia del norte. Las fuerzas alemanas luego invadieron Italia del norte, y
avanzaron hacia el sur para encontrarse con las fuerzas aliadas. Las tropas
alemanas mantuvieron Italia del norte hasta mayo de 1945.
El 6 de junio de 1944 (el día D), doscientos
cincuenta mil soldados aliados llegaron a Francia, que fue liberada para fin de
agosto. Las fuerzas aéreas aliadas atacaron las fabricas industriales nazis,
tales como la del campo de Auschwitz (aunque las cámaras de gas nunca fueron un
blanco). Los soviéticos empezaron una ofensiva el 12 de enero de 1945, y
liberaron Polonia y Hungría. A mediados de febrero de 1945, los Aliados
bombardearon Dresden, y casi cien mil civiles fueron muertos.
GUERRA FRÍA
La Guerra Fría fue un enfrentamiento político,
económico, social, militar, informativo, científico y deportivo iniciado al
finalizar la Segunda Guerra Mundial entre el llamado bloque Occidental
(occidental-capitalista) liderado por Estados Unidos, y el bloque del Este
(oriental-comunista) liderado por la Unión Soviética.
Su origen se suele situar entre 1945 y 1947,
durante las tensiones de la posguerra, y se prolongó hasta la disolución de la
Unión Soviética (inicio de la Perestroika en 1985, Accidente nuclear de
Chernóbil en 1986, caída del muro de Berlín en 1989 y golpe de Estado fallido
en la URSS de 1991). Ninguno de los dos bloques tomó nunca acciones directas
contra el otro, razón por la que se denominó al conflicto «guerra fría».
Las razones de este enfrentamiento fueron
esencialmente ideológicas y políticas. Por un lado, la Unión Soviética financió
y respaldó revoluciones y gobiernos socialistas, mientras que Estados Unidos
dio abierto apoyo y propagó desestabilizaciones y golpes de Estado, sobre todo
en América Latina. En ambos casos los derechos humanos se vieron seriamente
violados.
Si bien estos enfrentamientos no llegaron a
desencadenar una guerra mundial, la gravedad de los conflictos económicos,
políticos e ideológicos, marcaron significativamente gran parte de la historia
de la segunda mitad del siglo XX. Las dos superpotencias ciertamente deseaban
implantar su modelo de gobierno en todo el planeta.
Algunas guerras subsidiarias de esta época
fueron: la Guerra Civil Griega, la Guerra de Corea, la Guerra de Vietnam, la
Primera Guerra de Afganistán, la Guerra Civil del Líbano, la Guerra de Angola, la
Guerra Indo-Pakistaní, la Guerra del Golfo, la Guerra civil de El Salvador.




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